Reencontrase
Hace aproximadamente casi cuarenta años tres parvulitos prometimos encontramos pasados veinte años en la puerta del colegio para irnos a montar una granja, con uno de ellos mantuvimos historia muchos años, del otro nunca supimos si nos estuvo esperando, pues la vida separa sin más, sin desengaños ni desencuentros, sin un “ No te ajunto”, nos separa sin más.
Si uno decide hacer recuento de las personas que durante una etapa fueron una parte de nosotros mismos y que se diluyeron en el camino le faltaran dedos.
Fueron personas imprescindibles y a veces impresentables, fueron santo y fueron seña, compañeros de infinitas pequeñas vidas………….. fueron yo y fuimos nosotros.
Se podría pensar que la nostalgia, no es más que un alivio del presente, pero…………………., va a ser que no.
Son un fiel seguidor de los reencuentros. Una historia a de amor, o una urgencia tiene un principio y un final, se asume al instante o con el tiempo, duele o alivia, pero pasamos pagina.
El reencuentro sirve para llenar huecos en el libro de tu vida, quedaron párrafos sin acabar y sin saber por qué.
La gran mayoría de las veces, el reencuentro es fugaz y compruebas que aunque durante algún tiempo fuimos vecinos hoy somos puntos lejanos en un mapa. Pero, se cierra el círculo.
Algunas veces los próximos ayer y lejanos hoy, decidimos mudarnos y vivir más cerca.
Pero sea como sea, es importante valorar el pasado e intentar cerrar capítulos de tu libro
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